En Guatemala, los bosques y medios naturales han disminuido un 15.68% en los últimos 17 años, equivalente a 1,707,415 hectáreas, mientras que los cultivos permanentes y zonas urbanas han aumentado significativamente entre 2003 y 2020 (MAGA 2021). Esta tendencia también se observa en la cuenca del Lago de Atitlán.

Conscientes de esta problemática, la Autoridad para el Manejo Sustentable de la Cuenca del Lago de Atitlán y su Entorno (AMSCLAE), basada en su Ley de Creación y Planificación Estratégica, promueve la agricultura sostenible, buenas prácticas agrícolas, conservación de suelos y aumento de la cobertura forestal.

AMSCLAE utiliza herramientas como la Ley PROBOSQUE y la Ley PINPEP, que ofrecen incentivos financieros para el manejo de bosques naturales, establecimiento de plantaciones forestales, restauración de tierras degradadas y fomento de la biodiversidad. Estos incentivos son pagados por el Ministerio de Finanzas Públicas de Guatemala, previa aprobación del INAB.

Desde 2015 hasta 2024, se han ingresado 893.35 hectáreas a los programas de incentivos forestales, en sus distintas modalidades conforme a la tabla siguiente.

Estos programas han contribuido a la protección de la biodiversidad, generación de servicios ecosistémicos, retención de agua y conservación de la belleza escénica. Además, se han movilizado mecanismos de financiación como pagos por servicios ambientales, con una erogación estimada de 193,000.00 USD para propietarios de tierras en la cuenca.

AMSCLAE planea ingresar aproximadamente 680 hectáreas más a estos programas entre 2025 y 2033, junto con actividades anuales de reforestación de 400 hectáreas en zonas de conservación y restauración en la cuenca del Lago de Atitlán.

Redactores : Juan Carlos BOCEL CHIROY, Jefe de Unidad de Seguimiento y Evaluación & Luis Armando RAMOS XOBIN, Jefe de Departamento Agrícola y Forestal – AMSCLAE